Conozco muchos monitores/as que creen que jugar es sólo un relleno en el programa de su reunión semanal. Otros que gustan mucho de jugar y divierten mucho a sus muchachos/as, pero no sacan provecho de todas las posibilidades “educativas” que ofrece esta herramienta… si eres alguno de estos casos te invito a que leas algo de lo que aparece a continuación .. si no eres alguno de estos casos, igual lee.

 

La posibilidad de educar con el juego

 

La animación sociocultural es un juego , cuántos de nosotros/as sonreímos al escuchar ésto y si lo pensamos bien el “juego” es una de las cosas que los niños/as consideran más importantes ya que en el pueden satisfacer sus deseos de actuar, correr, compartir y competir.

El juego ayuda a desarrollar algunas cualidades y a combatir algunos defectos. Por ejemplo mediante los juegos en equipo pueden incluirse los principios de obediencia a las reglas, dominio de sí mismo, compañerismo y solidaridad.

En el juego cada muchacho saca a relucir sus defectos y cualidades en forma espontánea, lo que permite al adulto que los observa deducir importantes conclusiones para su futura labor educativa.

Algunas de las cualidades que podemos observar son:

  • sentido de equipo, que se ve en el grado de individualismo de cada participante.
    responsabilidad, cumpliendo la tarea que cada uno tiene en el juego.
  • Lealtad, ya que en los juegos es tentadora la idea de hacer trampas.
  • Resistencia, destreza y reflejos, cualidades físicas que son importante fomentar en los niños.

La animación sociocultural es un alegre y un gran juego al aire libre. Los muchachos y los hombres que todavía conservan el espíritu juvenil, pueden abandonarse conjuntamente al placer de la aventura, como el hermano mayor con el pequeño, adquiriendo salud y alegría, conocimientos prácticos y aptitudes para salir adelante en cualquier circunstancia.

 

De dónde parte el juego

 

Los juegos pueden surgir de muchas formas distintas.

De los niños/as y jóvenes
En ocasiones los participantes del juego son los que proponen cual hacer, ya sea por que quieren repetir uno ya realizado o porque en su consejo de patrulla/manada/clan decidieron por un juego en especial.

De los dirigentes/jefes
Cuando los niños/as son pequeños son los dirigentes los que la mayor cantidad de veces crean los juegos. Ahí es cundo recurrimos a libros o a nuestra imaginación. Esto llega a ser complicado en algunas ocasiones ya que las grandes ideas no siempre llegan solas..

Algunas formas en que puede ayudar a la creatividad son:

  • Recordar las cosas que uno gustaba hacer cuando niño.
  • Ver programas de T.V, infantiles o de concursos preferentemente.
  • Usar deportes conocidos y cambiar las reglas o elementos de él.
  • Leer historias o relatos de hechos y de la realidad o historia Nacional.
  • Realizar lluvia de ideas entre el equipo de jefes, sin descartar ninguna ya que a veces la unión de 2 malas ideas dan como resultado algo bueno.

 

Preparación del juego

 

No basta con que uno de los dirigentes prepare el juego. Es siempre útil y necesario que todos conozcan los detalles de él. Así existirá una mayor coordinación entre todos al momento de la ejecución.

Al elegir un juego no debemos pensar que una “buena motivación” con un tema atractivo será suficiente ya que los muchachos participan mas alegremente si los que “tienen que hacer” les atrae.

El ambiente del juego tiene una importancia capital. De la forma en que el juego se motive y de cuanto convenza esto a los participantes depende gran parte de su éxito.
Qué los indios lleven plumas y vayan pintados, que los equipos tengan un grito y un nombre, que los conquistadores tengan su fortaleza…. No podemos olvidar que nuestros nanos/as tienen una gran imaginación que sólo necesita ser alimentada.

Un elemento que puede ayudar es el misterio que puede crear un ambiente muy especial en el juego. No dudes en usar ruidos y personajes extraños (sobre todo en los juegos nocturnos), de dejar algunas partes del juego sin contar advirtiéndoles de una prueba sorpresa, etc…

Usar un lenguaje y actitud adecuados, si jugamos a los caballeros hablemos de condes, si se trata de indios hablemos de tribus, caciques, ofrendas, etc.. La actitud es muy importante, sobre todo la que tengan los dirigentes, si ellos juegan, se ensucian, se disfrazan y hablan distinto serán un factor de motivación para los muchachos.

Realización del juego

 

Una organización impecable es imprescindible. Ante todo un jefe de unidad es un organizador. Debe tratar de evitarse los tiempos de inactividad ya que estos distraen y aburren a los participantes y los distraen de la actividad del juego.

El ingenio del jefe y su experiencia son muy importantes para solucionar situaciones imprevistas que en todo juego ocurren. Por ejemplo si en un juego todos los participantes están capturados y el juego esta acabando rápidamente el dirigente creará rápidamente una forma de rescatar a los prisioneros.

El arbitraje o moderador del juego es muy importante. El arbitro debe tener las reglas clarísimas y debe ser capaz de tomar las decisiones justas y rápidas. Las señales del juego como inicio, parada, etc.. deben ser claras y sencillas, conocidas por todos.

Un buen juego incluye momentos de agitación y algunos de recuperación de energías. La idea es que el participante se ejercite pero que no se “reviente”.

Es conveniente parar el juego en un momento en que los participantes aún estén entusiasmados y no cuando ya nadie quiere jugar. Así quedarán ganas de jugarlo en otra ocasión y los muchachos lo recordarán de buena forma.

Y después del Juego, qué?

 

El juego se acaba, todos felices pero, sirvió ?

Para que el juego se aproveche es indispensable que los muchachos perciban que algo descubrieron o experimentaron en el. Esto puede hacerse de varias formas :

Con los mayores es fácil realizar una reflexión en que los mismos participantes toman la iniciativa, el dirigente tiene la misión de iniciar y terminar la evaluación y de encauzarla si toma un camino equivocada. A esta edad se es muy crítico por lo que debe estarse atento a la forma en que los muchachos se expresan.

Los más pequeños pueden llegar fácilmente a una conclusión sobre el juego. La conversación debe ser corta (no más de 5-7 min) y las conclusiones son sencillas y claras: No es conveniente tratar de obtener conclusiones mucho más profundas de las que los niños obtengan ya que esto debe lograrse con un mejor juego.